Los desafíos de escoger una carrera universitaria

José Blas Fernández Sánchez

         Como cada año,  miles de estudiantes van a iniciar una carrera universitaria, lo que les hace entrar en  una nueva etapa llamada académica, pues la finalización de la educación secundaria trastorna la mente de muchos jóvenes,  porque les supone  un cambio  muy significativo para poder afrontar algo que tiene incertidumbre. No estamos en la continuación de los estudios que han realizado, supone adaptarse a un entorno diferente, conocer a nuevas personas y poner en práctica todo aquello que entre sus antiguos profesores y familiares les lanza a la universidad donde existe  una mayor capacidad de organización y donde el compromiso personal se hace inevitable.

La vida académica y, por supuesto, la universidad les van a dar un importante cambio social. Van a conocer compañeros de procedencias distintas, lo que les va a ayudar  no sólo a crear nuevas amistades, sino a intercambiar experiencias  y conocer inclusive ciudades a través de los colegas que no sabían  su origen  y su vivir diario, con  lo cual la amplitud de la mente tiene que estar preparada no sólo para las disciplinas que van a conocer, sino para envolverse en un nuevo entorno  que les dará experiencias, disgustos y tal vez lejanía de su vivienda familiar, por lo que la gestión emocional va a desempeñar un papel fundamental.

El inicio de esa carrera que han escogido y que a  veces no la conocen por dentro es uno de los momentos más importantes de la vida de los jóvenes, pues creyeron en algo que escogieron aleatoriamente,  pero luego  el  quehacer y trabajar en las aulas de la universidad les hará titubear sobre si lo que han escogido les va a sacar de dudas,  porque  una mayoría importante no van con vocación, lo cual supone que van desprovistos de lo que van a tener que cursar a partir de ahora y más de una vez querrán volverse a atrás o vegetar en ese primer curso simplemente esperando que concluya para que en función de los resultados obtenidos desistan de seguir o quieran cambiar a otra carrera, porque es cierto que muchos tienen claro  lo que son algunas materias como la medicina, la enseñanza, la ingeniería, el derecho o las artes, pero si esta inclinación no es la que buscaba el fracaso está asegurado porque sin vocación nada tiene éxito.

Dicho lo expuesto, los estudiantes suelen tener miedo a equivocarse y, principalmente, a elegir una carrera que no responda a sus verdaderos intereses, por lo que aquí las familias suelen desempeñar un papel importante  en la decisión académica de sus hijos, porque deben orientar no pensando más que en el porvenir e interés del joven, pero no en los intereses familiares porque les hubiese ido bien a familiares o a ascendientes, lo que  de no cumplirse el objetivo del joven en esa elección, suelen fracasar tanto unos como otros, pues  la presión familiar de continuar una tradición o de optar por estudios considerados de mayor prestigio no apuntan hoy a seguir un camino acertado, máxime  cuando la influencia de esos estudios  a la hora de terminar, se van a encontrar con un mercado de trabajo que no se ajusta a la realidad y menos a la elección que han llevado a cabo. Por ello, hay que meditar seriamente la elección de una carrera universitaria  porque para obtener un titulo y dedicarse a oposiciones no debe ser el fin del joven estudiante, distinto es que  esa oposición esté llena de su vocación profesional  y sea la mejor solución para su  vida cuando acabe en la universidad.

En definitiva, hay que buscar expertos  en orientación educativa para que eduquen la influencia de reflexionar antes de elegir una carrera, conocerse a uno mismo y   tener capacidad de decisión para que ese proceso complejo  que combina expectativas, ilusión, desafíos y valores, estén todos en la misma pista de aterrizaje.

Hoy, por no saber elegir con vocación lo que es bueno para los valores del joven tiene un final infeliz,  porque una vez que acaban esos estudios universitarios  solemos oír esa frase de: “he estudiado esta carrera, la cual no me sirve para nada”, o “he llevado a cabo unos estudios que no tienen porvenir porque no encuentro empleo”, es decir, cuántos miles de estudiantes son egresados de las facultades   y no saben a dónde  ir, por ello, sería bueno que antes de acabar los estudios de secundaria y superar las pruebas de acceso correspondientes, los profesionales que ejercen como tales y viven de sus estudios y de su ejercicio profesional, deberían pasearse por esos institutos y colegios  y enseñar de primera mano cuál es la vocación con la que ejercen para que los futuros estudiantes tengan la verdadera moneda de cambio que les servirá para  vivir dignamente y no ser un fracasado que va de empleo en empleo cubriendo etapas que ni conoce para terminar una vida laboral llena de chinos en el camino.

   Fdo.: José Blas Fernández Sánchez.

5 Respuestas a “Los desafíos de escoger una carrera universitaria”

  1. Es una lástima que hoy no exista vocación alguna para ejercer una profesión. Las facultades sólo observan como los alumnos solo quieren hacer oposiciones y el cambio generacional para seguir lo hecho por los actuales profesionales se está perdiendo y eso es muy grave. Todo el mundo no puede vivir de oposiciones y más cuando estás se cobran de los impuestos. Tener un titulo hoy y sin saber qué hacer con ello, es estar condenado al fracaso más absoluto.

  2. Hoy en dia nos empezamos e que nuestros hijos todos deban estudiar una carrera universitaria muchas veces como dice el autor sin gustarles a los chavales. Se debería promocionar mas la Formación profesional y que estudien oficios que tanto hacen falta y en muchos casos les iba a gustar mas que una carrera.

  3. Me parece muy correcto todo el artículo.
    Es muy difícil el momento de la elección de la carrera.
    Entiendo que es muy bonito aquello de la elección de la carrera por vocación.
    Pero ¿quién está preparado para saber cuál es su vocación?
    Desgraciadamente hoy los estudiantes se ven obligados a elegir carreras según la puntuación obtenida.
    Cuántas vocaciones se ven frustradas por no conseguir la puntuación necesaria.
    De todas formas sería muy interesante que existiera algo o alguien que una vez que los estudiantes accedieran a los estudios universitarios recibieran una muy clara información sobre cada carrera universitaria.
    Se ahorrarían muchos desengaños.

  4. Hoy no hay vocación para nada, todos quieren un trabajo que no les suponga responsabilidad. La universidad sólo quieren tener alumnos pero no los forman para el futuro, sino que sigan estudiando máster. No sé qué va a pasar, porque ya estamos viendo la falta de mano de obra en muchos sectores. Enhorabuena por el artículo y la mención que hace sobre el papel de los profesionales en el momento de la elección de los estudios y dar información de primera mano y de quienes saben sobre la profesion y su ejercicio.

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