Laura Fentanes

Frágil equilibrio del poeta belga residente en Altea Germain Droogenbroodt (1944) acaba de ser recientemente traducido al castellano por Rafael Carcelén en colaboración con el autor y publicado en la editorial Notebook Poiesis en la colección RedLine. El poemario, de máxima actualidad, está compuesto por 142 poemas que no han sido divididos en secciones, pero que tienen temáticas muy claras, tal y como a continuación se expondrá.
Desde el prólogo, de Luis Cruz-Villalobos, destaca el carácter marcadamente austero y esencial, de evocación del poemario y de su propio título. Pues, la poesía de Droogenbroodt sugiere una gran cantidad de conceptos con muy pocas palabras, algo que comparte con la última etapa de José Ángel Valente, poeta que el propio escritor cita en el poema “Búsqueda”. Este comparte con “El primer verso”, “Escribir poesía” y “Contracorriente”, entre otros, la temática metapoética del proceso de escritura de la poesía.
Algunos poemas están dedicados a la vida, a la complejidad de la existencia y al paso del tiempo. Se trata de: “La vida”, “Pregunta”, “Lo que permanece oculto”, “Verdad”, “Revelación”, “Silencio” y “Pisadas”. Como pasará con otras temáticas, existen composiciones posteriores que, diseminadas a lo largo del poemario, retoman esta temática, como es el caso de “No expresado”, “Angustia de escribir”, “La nada”, “Sombra”, “Inevitable”, “Horario de verano – horario de invierno”, “Deshilvanando”, “Como el viento” e “Igualdad definitiva”.
En otras poesías se encuentra una gran relevancia de la naturaleza y sus elementos, como la Luna, la luz o el agua a través, por ejemplo, del horizonte o manantiales, entre otros. Algunos de los poemas que mejor reflejan esto serían: “Iluminación”, “Ser”, “Sed”, “Silencio” u “Horizonte”, muchos de los cuales tienen títulos que adelantan el contenido en esencia y que, en muchas ocasiones, incluso condensan la temática y las intenciones de la composición. En este punto cabe destacar que algunos de los poemas tienen títulos homónimos. Este es el caso de, por ejemplo, “Iluminación”, que aparece en este bloque, pero nuevamente hay dos poemas posteriormente (pp. 35 y 47) con este mismo título que podrían encajar bajo la clasificación anterior debido a su contenido, donde destacan como elementos de la naturaleza el trueno, la lluvia, el rayo y la oscuridad. Algo similar pasa con “El silencio” (p. 38) o “El silencio habla”, que también aparecen más adelante. En esta línea de poemas que posteriormente retoman como eje principal de manifestación y evocación los elementos naturales se pueden citar “La nada”, “Paz”, “Afectado”, “Hasta la nada”, “Incertidumbre”, “En tierra baldía”, “Finitud”, “Cielo e infierno”, “Anhelo” acompañado de una cita de Kurt Tucholsky, “Alivio”, “Nostalgia”, “Luz”, “Oscuridad y luz”, “Ciudad de la luz” dedicado al ingeniero italiano Guido Chiarelli, “Hojas de otoño”, “Atardecer”, “Humilde” acompañado de una cita del libro sagrado Tao Te Ching, “Preocupado”, “En vano” (p. 100), “Decadencia”, “Acuerdo”, “Arco iris”, “Esperando en vano”, “Deseo”, “Sin retorno” (p. 139), “Delimitación”, “En vano” (p. 156), “Con ojos de niño” dedicado a la poeta albanesa Irma Kurti y “Esperanzadora”.
Existen otras composiciones en las que se percibe el peso y el influjo del movimiento, como “Ser impuesto”, donde ese movimiento es en el tiempo y hacia el pasado; “Sin descanso ni retorno”; “Sin retorno” (p. 39); “El venir y el ir”; “Alojamiento”, que aborda la distancia; “Apenas o no”, donde el movimiento lo marca el vuelo de las aves; “Angustia de escribir”; “Lo desconocido”, a través de la espera y el verbo ‘llevar’; “Arrogancia”, a través de la antonimia abajo vs. arriba; “Como una nube”, que manifiesta abiertamente el cambio; “Esperanza” a través de la oposición pérdida vs. retorno; y “Ausencia”, donde la protagonista es en realidad la falta de movimiento. En esta línea, son varios los poemas que adoptan el símbolo del camino, como “Deslumbramiento”, “Como una lluvia suave”, “Vuelta” y “Posible imposibilidad”.
En otros poemas aparece el ser humano a través de una parte del cuerpo, la cual se integra, con frecuencia, en la naturaleza a través de símiles. Así, en “Lupa” aparece el ojo, en “Herida” la sangre se compara con el Sol; en “Inseparable” el cuerpo; “Más que el ojo”; y “Nada más”. Aún en esta línea se encuentran poemas que, a su vez, ponen en cuestión las nuevas tecnologías y critican su abuso, como sucede en “Inteligencia artificial”, “Reflexión (Navidad)”, “Cegados digitalmente” y “Programado”. Junto con esta crítica se pueden encontrar composiciones como “¿A dónde?”, “Cuánto tiempo más…” o “Luz desencantada”, que abordan los devastadores efectos del cambio climático.
En algunos poemas aparece la muerte comparada con otras actividades o elementos, como la de escribir un poema en “Muerte prematura”, el fuego en “Como leña en el fuego”, y “Sin marcha atrás”. Así, son predominantes las composiciones en las que la actualidad social se impone: la política, la guerra, las enfermedades o la contaminación. De hecho, muchos de las poesías anteriormente agrupadas tratan estos mismos temas, que son directamente expuestos en otros casos, como “Paz”, “Apenas o no”, “Políticos”, “Empatía”, “Velo”, “Covid-19”, “Hay golpes en la vida…” con una cita de César Vallejo, “Iluminación” (p. 81), “No en todas partes”, “Emigración”, “El loco empeño”, “Victoria pírrica”, “Una víctima”, “Decadencia de la paz”, “Paloma de la paz”, “Como si…”, “Apatía”, “Lluvia de lágrimas”, “Aureola” con cita de Humberto Díaz-Casanueva, “Bandera de la paz”, “Despreocupados”, “El paraíso terrenal” o “Pacífico paisaje marino” con una cita de Georg Trakl.
En otras composiciones cobra relevancia la palabra, como en “Las palabras pueden ser suaves”, por su capacidad para curar; “Luz ensombrecida” sobre la Historia de la humanidad, donde predomina el sufrimiento; y “Palabras sin valor”. Destacan los poemas que se centran en exclusiva en la palabra poética: “El camino no trillado”, “Cuenta atrás”, “Violada por la mentira”, “Inspiración” con una cita de Bogomil Gjuzel, “Imborrable” e “Inconcebible”. En esta última línea es el silencio, es decir, la ausencia de la palabra la protagonista de los poemas “El silencio” (p. 94), “La sabiduría del silencio”, “Meditación”, “Cegado”, “Palabras de silencio”, “Vacío” y “El discurso más perfecto” con cita del Liezi. Este silencio es el portador de la verdad, frente a las palabras que engañan, algo que se manifiesta en algunos de los poemas anteriores, pero de manera más clara en “Engaño de las masas”, donde cita nuevamente a Kurt Tucholsky, y “La sabiduría del silencio”.
Finalmente, se hallan diseminados por todo el poemario otros poemas de temática minoritaria, aunque igualmente destacables. Por ejemplo, la mitología es protagonistas a través de los dioses en “El gran silencio” o “Los dioses no hablan”, el mito de Sísifo en “Arrogancia”, o el de Cronos en “Cronos” y “El tiempo”. En otros es la teología la protagonista, como “Sobre la existencia”, “La vida”, “Esperando algo mejor” y “Abismo”. También la memoria y el dolor cobran particular presencia en “Revelación”, “Memoria”, “Astillas” y “Decadencia”. Y en “Lo que no se olvida” y “Huellas duraderas” destacan los sueños.
En conclusión, Frágil equilibrio de Germain Droogenbroodt es un poemario de denuncia de las injusticias sociales y de oposición radical a las guerras. Es un canto en defensa de las víctimas de la opresión y la violencia. Es un poemario en el que, además de las temáticas anteriores, predominan las preocupaciones clásicas humanas, como el paso del tiempo, la vida y la muerte, todo ello en perfecta sintonía con la naturaleza. Asimismo, los poemas metapoéticos y de reflexión sobre la palabra escrita u oral suponen un ejercicio de meditación que acompaña en todo momento a la poesía de Droogenbroodt. En todos las composiciones se acaba descifrando la importancia del proceso poético, de la creación, y de cómo el resultado de esta última no siempre tiene que ser exuberante. Por el contrario, la poesía de Droogenbroodt consigue decir con muy pocas palabras mucho, y esto es lo que se encuentra en Frágil equilibrio, poemas breves con las palabras justas y necesarias para defender al oprimido y condenar la violencia.
