Almudena Fuentes Puntas
¿Quién es Raúl Blank?
Me he hecho esa pregunta muchas veces, pero no con mi imagen de autor, sino con mi verdadera identidad. ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Hacia dónde voy? Son preguntas que todos nos hacemos. Nos planteamos nuestra escala de valores, nuestras reglas y creencias; cambiamos, evolucionamos, caemos, mejoramos. Actualmente tengo claro todo eso y voy a dar unas pinceladas sobre ello; tampoco quiero extenderme mucho.

Soy una persona positiva, luchadora, resiliente, sensible, espiritual, curiosa, empática, flexible, abierta de mente, amante de ayudar a los demás si lo merecen, minimalista, terriblemente ambiciosa, sencilla y un poco desconectada de la realidad. Tengo bastante carácter, no me dejo pisotear, a veces soy intransigente y un apasionado del trabajo. Adoro los pequeños detalles de la vida, vivir como si fuera a morir mañana, pero cuidándome pensando que existiré siempre. Me encanta mejorar, a mí y a mi entorno. Mi valor principal es prosperar, crecer, el éxito, la pasión, el amor, la felicidad, la familia, la amistad, la gratitud. Cada uno de mis valores tiene su significado y definición propio; por ejemplo, siento amor cuando ayudo a las personas que me quieren o a alguien que lo necesita, cuando recibo cariño, cuando me rodeo de buenas almas, cuando sonrío o cuando me tengo solo a mí mismo. Otro ejemplo sería mi definición de éxito: “alcanzar todo lo que me proponga. Aunque caiga mil veces, continuar hasta conseguirlo”.
¿Otros detalles sobre mí más insignificantes? Mi color favorito es el negro; lo visto todo el tiempo. Mi perfume predilecto es el de Lataffa “Oud for Glory”. Mi número preferido es el treinta y tres. Amo la naturaleza, leer, escribir, viajar, descubrir, aprender. Mi ideal de vida es tener una casita con huerto, una compañera de viaje con la que compartir todo, al menos un hijo, buena gente con la que reunirme, un sitio seguro donde poder disfrutar solo ante mis proyectos, individuales y, a la vez, para ayudar al resto del mundo.
¿Dónde te formaste?
Fui a mi colegio llamado CEIP El Salvador, en el pueblo donde nací, Caravaca de la Cruz. Más tarde, avancé a la secundaria, cursando en el I.E.S San Juan de la Cruz. Tras realizar los dos años de bachillerato y presentarme a la selectividad, cursé ADE en la UNED. Después de un año en el que mi vida pendía de un hilo, retomé dicha carrera hasta poder terminarla, si bien al principio pensaba que nunca lo haría. De momento trabajo y estoy centrado en mi carrera como escritor, aunque me encantaría sacarme el grado de psicología y especializarme en la mente humana; es un tema que me fascina desde hace años y estudio con pasión.
¿Cuándo empezaste a escribir?
Comencé a escribir con cinco años, pero lo dejé. Era disléxico y los comentarios sobre mi caligrafía y rendimiento académico eran muy desalentadores. Consideré que no era lo mío, hasta que, con quince años, tras hundirme por repetir curso, tras conocer a mi primer amor y verla cada día sentada en un banco recorriendo con sus bonitos ojos café las hojas de cientos de libros, me animé a volver a ese fantástico mundo. Leía cada hora del día, por la noche, por las tardes y, eventualmente, comencé un diario y a escribir mis sueños en forma de cuentos de fantasía, terror, misterio o lo que surgiese. Con veinte años, tras sufrir el año más caótico y aterrador de mi vida, tras caer en depresión, en una crisis existencial, tras casi morir y romperme por completo, hasta la locura, inicié una autobiografía a forma de autoconservación e intentando con ello aliviarme y mejorar. Funcionó. Continué escribiendo cuentos, proyectos formales, ensayos hasta que decidí escribir esta novela, aún enajenado, trabajando e imbuido en el alcoholismo y cafeína para poder aguantar un poco más y dedicar tiempo a escribir y leer.

¿Cuáles son tus libros de cabecera?
Fausto de Goethe, Guerra y paz de Tolstói, El conde de Montecristo de Alejandro Dumas, Frankenstein de Mary Shelley, Cumbres borrascosas de Emily Brontë, Cien años de soledad de Márquez, Moby Dick de Herman Melville, El Quijote de Cervantes, Ubik de Philip K. Dick, Los tratados morales de Séneca, Un mundo feliz de Aldous Huxley, La sonrisa etrusca de Sam Pedro, El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, Niebla de Unamuno, La ladrona de libros de Markus Zusak… Seguro me dejo alguno, pero he dicho los primeros que se me vienen a la mente, por lo que asumo que son los libros que más me han marcado.
¿Qué recomiendas para escribir bien?
Leer, leer y leer, sobre todo a los grandes autores, a nuestros antecesores. Si hablas y escribes en español, es obligatorio aprender de escritores de habla hispana para tener vocabulario y referencias, aunque sean inconscientes, sobre escribir. Luego, es bueno descubrir más mundos. En mi caso, amo a los autores rusos y han influido enormemente en mi forma de escribir, de hecho, el autor al que más admiro es a Tolstói junto a Cervantes y Alejandro Dumas.
En 2025 publicas “Historia de un Cuervo”, ¿de qué trata?
Bueno, como suelo hacer, seleccionaré una reseña de un buen amigo, pues para mí, el padre de esta novela se me hace imposible resumir en unas pocas palabras mi primera obra, mi primer hijo. Aquí os dejo una pequeña pincelada de esta historia:
¿Qué queda de uno mismo cuando todo lo que se ama ha sido devorado por el abismo?
Cuervo ya no reconoce su reflejo. Ha dejado de ser hombre, memoria, certeza. Convertido en eco y sombra, deambula por un mundo que se deshace igual que su cordura. Su mente es un laberinto donde los recuerdos sangran, el amor se pudre y los monstruos no esperan bajo la cama, sino dentro del pecho.
En esta novela visceral y poética, Raúl Blank nos arrastra —sin aviso ni redención— a un descenso íntimo hacia lo más profundo de la psique humana. «Historia de un Cuervo» es una experiencia sensorial donde el horror psicológico y la belleza decadente se entrelazan. Es una obra oscura, honesta y brutalmente emocional que explora los límites entre la realidad y la locura, entre la pérdida y la supervivencia que nos recuerda que, a veces, el mayor miedo no es morir, sino seguir vivo sabiendo lo que hemos sido capaces de hacer.
Siendo disléxico, ¿qué dificultades te has encontrado y cómo las has afrontado?
El desánimo de no valer para esto. Las constantes faltas de ortografía, la dificultad lectora. Es desalentador, pero, cuando lees y escribes con constancia, es como si esas dificultades desapareciesen por completo y tras esa bruma negra consiguieses ver un bonito paisaje de flores y vida.
¿Qué opinas de la auto publicación?
Para mí es la mejor opción actual. No anhelo la fama, no persigo la riqueza, solo busco ayudar y que las ideas trasciendan. Sin embargo, no me parece justo que el autor obtenga solo el 7% de ganancias al publicar, por dar un ejemplo. Con Amazon obtienes casi todo el beneficio, un 70%. Te imprimen el libro y se encargan de la logística y, siendo Amazon, te ofrecen garantías de que tus libros llegarán a su destino con seguridad. ¿Lo malo? Tienes que encargarte de dar formato a la obra, de hacer la portada, de corregirlo o buscar a un corrector, de la publicidad, de crear una marca personal. Sí, suena complicado y realmente es un camino arduo, pero, seamos honestos, una vez lo haces, se acabó. Además, aprendes el proceso para próximas publicaciones. Tardas dos meses más de lo que te demorarías si una editorial se encargara de ello, pero merece la pena.
No quiero menospreciar a las editoriales; sé que hay varias de ellas que dan buenas garantías. Pese a ello, para mí la mejor opción, desde el principio siempre fue autopublicar. Puede parecer que nunca triunfarás por no aparecer en escaparates ni librerías, pero no es así. Tu libro seguramente tampoco se venda mucho solo apareciendo en los estantes, por lo que a los meses será igualmente condenado al olvido. Para aquellos que deseen autopublicar, hacedlo, no os desaniméis, cumplid vuestro sueño y, si creéis que no podéis llegar lejos con ello, me gustaría recordar que Marcel Proust fue un escritor autopublicado. Además, más tarde se puede optar por editoriales, cuando ya tengáis un renombre y podáis negociar las condiciones y ganancias.

¿Cuáles son tus proyectos futuros?
Bueno, en el ámbito de escribir, tengo una novela en mente, muy diferente a la que ya he escrito. No quiero desvelar nada aún, solo puedo decir que trata sobre una niña que vive envuelta en una guerra, que es rescatada por alguien que no sabe quién es. Se pasa toda su vida en su búsqueda mientras vive, crece, sufre y ríe. Finalmente, cuando llega a anciana, cuando va a morir, entre lágrimas… No puedo desvelar más.
¿Podrías indicarnos en qué redes sociales o página web podemos seguirte?
Mi página web es www.raulblank.com. Además, podéis encontrarme en mis redes como @raulblank_ o como “Raúl Blank”. Igualmente, en mi web encontraréis el acceso a todas ellas. La que más suelo usar y la que más me agrada actualmente es Instagram; puede que se deba a que es la más acorde a mi edad.

Quiero agradecer sinceramente a La Alternativa Digital por el espacio y la conversación tan honesta que compartimos. No siempre se encuentra un medio que escuche con atención, pregunte con profundidad y permita que uno se muestre sin máscaras. Fue un gusto hablar de lo que escribo, de lo que me mueve y me desvela.
A quienes leyeron la entrevista: gracias. Ojalá algo de lo dicho haya resonado con ustedes.
Seguimos escribiendo, que todavía hay mucho por contar.
— Raúl Blank
Me parece una gran entrevista en realidad es asombroso saber que ay personas que atravez de sus experiencias vividas y sufridas quieran ayudar a otras personas que pasen cualquier crisis existencial .
todos pasamos por una depresión silenciosa y muchas veces callamos y es admirable contar a través de un libro tu historia y compartirla para ayudar a otros
Felicidades !
Me a encantado
Pronto leeré el libro !!!!!!