Entrevista al escritor Feliberto Carrié

El pasado 30 de junio del 2026 se cumplieron 65 años del encuentro entre escritores y artistas cubanos con el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, en la Biblioteca nacional de Cuba, donde se impuso un único modo de entender la creación intelectual y artística en el naciente entorno político cubano. El discurso delineó el marco de las relaciones entre la Revolución y los creadores cubanos. Aquel evento es recordado y celebrado hoy en día como “Palabras a los Intelectuales” (cubanos).

La frase de Castro en aquella intervención y que es lo único que se recuerda de aquel discurso fue “Dentro de la Revolución todo; contra la Revolución nada”, matizando las relaciones futuras entre la Revolución y la intelectualidad.

Artistas como Celia Cruz y Olga Guillot abandonaron Cuba. Otros artistas jamás volvieron a la Isla: Vicentico Valdez, Bebo Valdez y Orlando Contreras nunca regresaron a su país. Tampoco los campeones mundiales de boxeo profesional.

Escritores como Cabrera Infante, autor de ‘Tres tristes tigres’ y ‘La Habana para un infante difunto’; Reynaldo Arenas, creador de ‘Antes que anochezca’; Zoe Valdez, autora de ‘La nada cotidiana’; y Virgilio Piñera abandonaron Cuba y nunca más regresaron.

La poetisa Dulce María Loynaz, hija del brillante general de las guerras de independencia de la Isla Enríquez Loynaz murió en su terruño. La Loynaz fue vilipendiada y declarada desafecta. Los Comités de Defensa de la Revolución le organizaban en su casa, en las esquinas de las calles D y 19, en el Vedado, mítines de repudio donde le gritaban gusana, lesbiana, pervertida y cualquier otras cosas ofensivas. Ella nunca habló de la situación en el país. El Gobierno miraba para el lado hasta que España le otorgó el Premio Cervantes. Dejaron de hostigarla y comenzaron a reparar su casa muy deteriorada por el tiempo, pero el reconocimiento oficial fue mínimo.

Otro caso fue el de Lezama Lima, hundido en el ostracismo en su país hasta su muerte, y en mi opinión, igual a muchos escritores dentro y fuera del país, fue el más grande escritor entre todos los cubanos. La Revolución comenzó a conferenciar de su obra años después de su muerte en La Habana. Tampoco hablaba de la Revolución.

Un caso atípico fue el de Alejo Carpentier, también Premio Cervantes, quien vivió siempre en París como diplomático representando a la cultura cubana. Era un ente cultural fuera de las vicisitudes de los intelectuales en la Isla.

Guillermo Cabrera Infante fue Premio Cervantes y sí enfrentó la Revolución. Murió en el exilio sin visitar Cuba. Reynaldo Arenas, murió en Nueva York y culpó a la Revolución cubana de su suicidio.

Hoy en Cuba, OPINAR de asuntos contrarios a la Revolución te puede llevar a la cárcel. Hay un periodista del centro del país que está preso como otros tantos. 

Me defino como un escritor de realidades contradicciones extremas.

El periodismo. En particular en los medios de la Prensa Extranjera radicados en Cuba donde laboré muchos años. También influye en mi narrativa el medio social donde siempre he vivido.

  Gustavo Adolfo Becker, Miguel Hernández y Antonio Machado en mi etapa juvenil. Más tarde Ernest Hemingway y El Viejo y el Mar e Islas en el Golfo; Víctor Hugo y Los Miserables; Fiodor Dostoievski y sus novelas Crimen y Castigo, y el Idiota. Kafka y La Metamorfosis. De los más recientes, Arturo Pérez Reverte y La Reina del Sur’; Los escritores que vivimos en Cuba no tenemos acceso a la mejor literatura universal. A ninguna porque no se vende ninguna. No conozco a ningún escritor cubano salvo dos historiadores. Tampoco tengo relación con ningún novelista cubano en el extranjero.

Te faltó La Pajuata, la más fuerte de todas y la brillante actuación de una joven quinceañera para matar de la peor manera a su raptor. De la mujer interesa escribir y destacar su fuerza de y humanidad. Esa fuerza infinita ignorada por la sociedad. Cada vez que leo tantas mujeres asesinadas me revuelven la vida. Admiró a Golda Maier, Margaret Thatcher e Indira Gandhi. Me encantó La Reina del Sur. Brillante novela. Ahora publicaré la novela El Derecho de Vivir, destacando el papel de una madre asexual que lucha por su familia. Ahora escribo la novela, Melissa llegó con el huracán.

Disfruto escribir de esa forma, aportando un realismo, a veces oscuro, a las realidades en que se vive. En Amor, sexo y Coronavirus, aunque roza con mucha frecuencia el erotismo y la diversión, los personajes viven situaciones extremas, como Mujeres Peligrosas o Cásate Conmigo. En todas mis novelas las historias son intensas y peligrosas. La novela Sandra, que debió llamarse La Vendetta, trata de una mujer que vivió con el marido al que mató encerrado en un baúl porque éste intentó asesinarla. Como dijo el editor de mis novelas, José A. Tamargo, la obra “es una locura” como todas tus novelas. 

Escribí Amor, sexo y Coronavirus escuchando hasta la saciedad la música de Joaquín Sabina y sus 19 días y 500 noches. Hasta la saturación como la musa de una canción para escribir una novela complicada. Tuve el interés de hurgar en la sensibilidad humana cuando hay conciencia de que la muerte es inminente. En la historia descubro cómo son las reacciones de un grupo poblacional para enfrentar la defunción. Todos creen que morirán y lo aceptan. Algunos fallecen y otros no, pero todos están conformes del futuro inmediato que se le viene encima, como la joven Úrsula que acepta su destino tras la muerte de su esposo y ella, sabiéndose enferma, se dispone a fallecer mientras apetece un poco de sexo con Orian, el protagonista de la novela. Una escena erótica esperando la muerte. La novela está plegada de escenas eróticas de todos los protagonistas huyendo de la muerte. (Me voy a dormir porque me acaban de quitar la electricidad como cada día. Es el pan de cada día en Cuba)

Para escribir La Moza del Valbanera me apoyé en la memoria colectiva de la comunidad de emigrantes españoles en Cuba y las sociedades que los arropan, aunque el eje de la novela nada tiene que ver con ellos. El Valbanera existió y su historia ocurrió en 1919.  La trama novelada es otro asunto. Deseé encumbrar a los emigrantes hispanos y su relación histórica con Cuba. Frente a La Habana fallecieron 488 españoles que no debieron morir. Sobre esta historia escribí un guion de Cine que nunca supe si se lo entregaron a Almodóvar. Los lazos entre Cuba y España nunca morirán porque son lazos de sangre. El Flamboyán es la historia más reciente de la Cuba de inicios del siglo XXI y el desastre socio, económico y político que se avecinaba sobre el pueblo cubano, como sucede en la actualidad donde la miseria y las necesidades abruman a la ciudadanía. La novela transita entre el amor vivo de una pareja con muchas escenas eróticas que amortiguan la intensidad de la novela en medio del desastre del que es víctima el pueblo cubano.

Obsesión es una novela, a veces diabólica como su final. Descubre la parte noble y oscura del ser humano llevado a situaciones extremas mientras arrastra en su derrotero a otras personas. Piedras rodantes desvela la parte más oscura de un sistema político empeñado en destruir a las personas por las mezquindades de sus dirigentes obstinados en transformar la naturaleza humana como el de convertir a los católicos en comunista y a los homosexuales en hombre pulcros

       Escribo en Amazon con total libertad de expresión y según mis puntos de vista, y no el de los Agentes literarios, ni editores, o las normas de redacción. Amazon libro me permite esa libertad y las explota al máximo. Las ventajas son las mismas que los escritores de siglos pasados que no tenían las censuras de hoy en día. Tengo dos poemarios por publicar, un libro de cuentos, y tal vez la novela El Derecho de Nacer, actualmente en un concurso.

    Cientos de personas se comunican conmigo cada mes para hablar sobre mis novelas. Ese resultado publicitario se lo agradezco a Amazon libros y a Facebook.

      Jamás hago un apunte o escribo sobre el papel lo que redactaré en el futuro. Todas las ideas las organizo en mi cerebro y las dejo correr, libre como el aire. Cuando tomo asiento frente a la Lap Top recuerdo todo lo que escribí en el cerebro. En el trayecto narrativo surgen nuevas ideas. Ahora mismo estoy escribiendo la novela Melissa llegó con el huracán y el próximo capítulo de la obra que trata el secuestro de la muchacha ya lo escribí en mi cerebro. Me divierto recordándolo y dándole solución al plagio. Nunca tomo nota, ni hago apuntes. En ocasiones redacto 20 páginas, otras 30, y a veces 5 cuartillas, según el ánimo, víctima del medio que me rodea, que es el peor.

        Estoy satisfecho con mi trabajo como escritor. Muy satisfecho, pese a que en mi país no me conoce nadie, ni los vecinos. Son 11 mis novelas publicadas incluyendo a Sandra que no aparece en la relación. Me gustaría que mis novelas se publicaran en Cuba donde no se publica nada, y menos con mis contenidos. En España me gustaría una mayor difusión de las novelas La Moza del Valbanera, Mujeres peligrosas y Piedras Rodantes. Un detalle, todas las portadas son de mi autoría, menos Cásate conmigo que la hizo mi nieta Paulette, de 14 años. Días atrás envié el listado de mis novelas a un escritor asturiano. Recibí un Messenger donde Roberto Raduello Trelles, de Luarcas, afirmando “las compro todas”.

          Estoy en Facebook y en Amazon libros, y en Grupos de escritores.

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