El thriller de Rota: LA ÚLTIMA PALOMA (Men Marías)

La última paloma, es un thriller ambientado en la base naval de Rota, en el que podemos encontrar “de todo “desde historia de Rota, historias de amor o de odio, de traición, hasta acontecimientos siniestros y un sinfín de hechos más que harán que nuestra cabeza no pare de dar vueltas mientras no podemos dejar de leer.

Altamente adictivo, está narrado en dos tiempos, el actual, y en los años 50, cuando los americanos estaban en la base naval.

La pluma de Men Marías, hace que te acerques a los personajes, que empatices con ellos, y que formes parte de la investigación mientras paseas por Rota y por su base Naval. Men es capaz de meter al lector tan de “lleno” en el libro, que se os pasarán las horas volando entre las páginas del libro, pero también surcando en Google, buscando los diferentes lugares y escenarios que describe la autora.

Os dejo un trocito de la sinopsis para que abráis boca, y luego, os deleitéis de las palabras que Men ha accedido a dejarnos para La Alternativa, en forma de respuesta a mis preguntas, que estoy segura que os ayudarán a querer salir corriendo a la librería a comprar semejante obra.

Como valoración personal, subrayo que este libro me atrapó desde el primer momento, no podía parar de leer y de leer, y también de investigar sus diferentes escenarios, como ya os he dicho. Dudé de todos y de cada uno de los personajes, y, como era de esperar, no acerté en ninguna hipótesis, lo que hizo que el final me dejase con la boca abierta. El libro tiene aproximadamente 540 páginas que se devoran, y en un formato de tapa dura con sobrecubierta con la portada. Editado por Planeta, y salió a la venta en el mes de mayo.

Breve sinopsis (adaptada de la web de Planeta de Libros)

“Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.

Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.

Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar”

Hablamos con Men Marías…

Cuéntanos quien es Men Marías

Estoy descubriéndolo. Ojalá llegue a saberlo algún día. De momento sé de ella que es una mujer que intenta vivir desde la honestidad, que procura que lo que es se corresponda con lo que hace.

¿Por qué decidiste empezar a escribir?

Creo que, si alguien se siente capacitado para decir entre escribir y no hacerlo, lo mejor es que no lo haga. Yo, desde luego, ¡saldría corriendo! Para mí escribir es igual que comer o respirar, no decidí de manera consciente realizar ninguna de estas dos acciones, al igual que con la escritura. Es algo sobre lo que no tengo capacidad de decisión, si no escribo, hay una parte de mí, muy grande, que enferma. Y no es una manera «lírica» (cursi) de expresarse, es literal. Escribo por necesidad pura, igual que respiro.

¿Cómo surgió “La última Paloma”?

Quería escribir una novela negra ubicada en Andalucía, era lo único que tenía claro. El escenario es muy importante para mí, no es la primera novela que escribo que parte de esta premisa. Los thrillers en España suelen encuadrarse en el norte, quizá por el clima, que se presta más a la oscuridad. En Andalucía todo es luz, quién va a sospechar de la luz. Quería desmontar ese mito, desenmascarar esta región. Quien es de por aquí abajo lo sabe: la claridad, para nosotros, no es más que una buena coartada. La historia de Rota y la llegada de los americanos, por todo lo que implicó, me pareció perfecta a este efecto. Con respecto a los temas que trata la novela, siempre han estado en mí. Creo que los escritores nos pasamos la vida contando la misma historia. Quizá lo que ha cambiado esta vez, y por lo que la novela está teniendo buena aceptación, es que he dejado de decir sin decir, he abandonado la sutileza y me he acercado (al menos un poco más) a mi verdad.

¿Cuánto tiempo le has dedicado a “La última Paloma”, desde el día en que comenzaste, hasta el día que dijiste “final”?

Aún no he dicho «final», ¡que conste! la novela me la quitó de las manos mi agente. Decía da Vinci que las obras nunca se terminan, solo se abandonan, y no podría estar más de acuerdo. Hay un momento en que tienes que decir «hasta aquí» y reconozco que me cuesta mucho trabajo. Siempre se puede mejorar. El acto creativo es de naturaleza infinita. Pero es lo que hay. Entre un momento y otro pasaron, aproximadamente, cuatro años.

¿Cuál es tu momento favorito para ponerte a escribir? ¿Tienes algún ritual para hacerlo? ¿Alguna manía?

Si puedo elegir, prefiero la noche. La escritura tiene mucho de fantasmas y esto quien mejor lo comprende es la noche. El sitio tiene que estar muy limpio y ordenado. No funciono entre el desorden, me bloqueo y no soy capaz de poner una letra.

Debe ser muy difícil escribir novela negra, ya que debes incluir hechos y detalles realmente escabrosos y duros. ¿Han salido de tu imaginación, te has inspirado en algo, etc., cómo lo has hecho?

Si lo haces desde la honestidad, desde luego que es duro. Te desplazas del plano de tu realidad a la de tus personajes, sientes lo que ellos sienten. Yo, al menos, me obligo a hacerlo. Siento un profundo respeto por el lector, que paga por mi trabajo y, después, me dedica su tiempo. Lo mínimo (lo mínimo) es darle verdad y si, como escritora, no necesito lo que estoy escribiendo, no creo que pueda hacerlo. Sentir lo que sienten Patria o Inés durante la novela, por ejemplo, es muy doloroso, por qué engañarnos. Pero en ese dolor encuentro la satisfacción de estar dándole al lector autenticidad, de estar dándole verdad, que es lo que más me importa a la hora de escribir.

¿Ha habido alguien (de tu entorno) a quien le fueses enseñando como iba avanzando la historia? ¿Qué te decía?

No, a nadie. No lo hago nunca.

Al final del libro, en los agradecimientos, vi que muchos nombres coincidían con personajes del libro, ¿sólo te has inspirado en lo que te rodea para los nombres, o hay más cosas que ves en el día a día que se ven reflejadas en la historia? (ya sean lugares, escenarios, personas y sus personalidades, etc)

Sí, es cierto. Utilizo nombres de personas de mi entorno a las que quiero. Incluso el nombre de Patria llegó a mí a través de una conocida, una señora mayor, que me enseñó su orla de la facultad y lo vi bajo la foto de una de sus compañeras de clase. Solo lo hago con los nombres, por una cuestión de familiaridad. 

¿Qué sentiste al ver el libro en físico, por primera vez en tus manos?

La sensación es indescriptible. Dedicarse a las palabras y quedarse sin ellas… no lo puedo describir. Fue algo físico, algo corporal, una sensación de ola, como esas grandes olas que se recogen, que van hacia atrás para volver al mar y arrastran toda la arena consigo provocando un ruido de fosa, de mina. Sentí que me comía el mar, no sé definirlo mejor.

Una pregunta que necesito hacerte, porque necesito seguir leyéndote… ¿Tendremos otro libro, otra novela negra, de Men Marías?

Sí, habrá más. Me interesa especialmente este género porque es uno de los grandes lugares en los que el ser humano se muestra en su estado más puro. Anna Karenina comienza con el famoso «todas las familias felices se parecen entre sí», y es cierto. Es en el dolor donde se muestra la verdad, lo peculiar de cada uno de nosotros, quiénes somos.

Recomiéndale a los lectores de La Alternativa, que lean “La última Paloma” ¿qué le quieres decir?

Es una novela en la que hay verdad. La buena novela negra ha de buscar el quién y el cómo, pero no puede olvidar el por qué: qué lleva a una persona a quitarle la vida a otra. ¿Existen las personas buenas o malas por naturaleza, o, por el contrario, es la necesidad la que nos vuelve «malos» (si es que queremos usar esos términos, que parece que sí)? La necesidad no solo económica, sino la necesidad de amor, la necesidad de Dios, incluso. He trabajado a niveles muy hondos sobre esto en la novela, creo que, a quien le interese la cuestión, puede disfrutarla. Todo ello acompañado de los elementos del thriller: un ritmo ágil, una investigación contrarreloj, una investigadora de lo más especial. Y la historia de Rota, la base, la llegada de los americanos y lo que supuso para el pueblo… esta es una historia fascinante que no deja indiferente a nadie que se adentra en ella. 

Dinos tu cita o frase favorita. (no tiene que estar relacionada con el libro, si no quieres, simplemente una frase que te guste, te inspire, etc.)

Mi gran aforismo de la literatura es de Dostoievski y la verdad es que está en consonancia con la novela: «si yo hubiese sido más justo, tal vez, no tendría delante de mí a un criminal».

Finalmente, un consejo para todos aquellos escritores que dudan si publicar o no sus obras.

Mi consejo es que olviden el famoso «escribe para ti» y trabajen con una «h» en cada mano: humildad y honestidad. Al igual que un cirujano opera a otros y un abogado defiende a otros, lo que un escritor escribe, si pretende publicarlo, es para otros. Creo que se ha de partir de ahí y olvidar el famoso ejercicio de ego al que me he referido. Lo que yo escribo para mí (que es mucho), lo guardo en un cajón y lo leo yo. Hay que trabajar con humildad, con un profundo respeto al lector, agradecerle lo que paga por nuestro trabajo y el tiempo que invierte en él, y no a la inversa, no es el lector el que ha de darnos las gracias a nosotros como, en mi opinión, indudablemente se deriva del «escribe para ti», tan famoso como ridículo y soberbio. Escribir es servir, publica si consideras que estás sirviendo a otros.

Agradecer a Men, que se haya querido acercar a los lectores de La Alternativa, y en especial, darle las gracias por el cariño y cercanía con el que me ha tratado.

Mis Lecturicas

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