Almudena Fuentes

¿Cómo te describes?
¡Qué difícil! Soy una persona caóticamente ordenada, a la que le apasiona contar historias (desde pequeña). Me encanta leer y también pasear por la naturaleza. Sé que suena tópico, pero es así. También me considero una persona soñadora y me gusta visualizar cosas que podrían suceder, algo que me ocurre también con mis novelas.
¿Tu formación es amplia y diversa. ¿Qué hitos educativos o vitales consideras que han marcado de verdad tu manera de crear?
Creo que todo lo que he estudiado me ha servido para esta etapa. Desde diseño gráfico y web, arte, redes sociales y desde luego, múltiples cursos de escritura me han llevado a mi vida actual.
Creo que nunca hay que descartar la formación y, de hecho, yo siempre estoy realizando algún tipo de curso, o leyendo sobre un tema que me interese, o a veces viendo vídeos. Por eso, no es que ningún hito educativo haya sido el que hizo el clic, sino que, sin saberlo, anduve el camino hasta llegar a este momento.
Menciona algunos libros que consideras imprescindibles para quienes desean escribir mejor.
Además de los típicos de Stephen King (Mientras escribo), o el Curso de escritura Creativa, de Brandon Sanderson, también suelo leer otros libros en inglés, como del autor Craig Martelle, por ejemplo Become a sucessful indie Author.
En estos temas de los autores indie, los anglosajones están muy avanzados, por ejemplo, en el hecho de que un autor indie pueda tener una carrera y vivir de sus libros con profesionalidad.
Tu trayectoria combina literatura, artes visuales, informática y formación. ¿En qué momento descubriste que tu camino creativo iba a ser necesariamente multidisciplinar?
Desde que nací he sido multidisciplinar. Es broma. No sé, nunca he sido capaz de dejar pasar algo interesante. Si había que aprende restauración de muebles, ahí estaba yo. Si era yoga, también. Si era diseño, me interesa. Veo las maravillas de este mundo en el que vivimos y aunque sé que no las aprenderé todas, y en realidad, no todas me interesan, las que sí me atrapan y me lanzo a aprender todo lo posible hasta que no quedo satisfecha. Es casi un TOC.
Mi madre me decía desde pequeña, “aprendiz de todo, maestro de nada”. Pero me gusta más la frase “Un océano de conocimientos con cincuenta centímetros de profundidad”. En mi caso no creo que sea un océano ni que todo tenga 50 cm. Creo que es un mundo con altibajos, fosas, montañas y diversidad. Algo que me encanta, por cierto.
Has publicado más de setenta libros y editados cientos de obras de otros autores. ¿Qué te sigue sorprendiendo del proceso de escritura después de tantos años?
Todo. Las historias, los personajes, crear un nuevo mundo, una nueva historia… preguntarme por qué un personaje actúa así y dónde le va a llevar. Pensar en reglas de magia y en consecuencias, en conflictos emocionales… visualizar a mis personajes en la cabeza y verlos moverse. Me fascina. Y conocer a nuevos autores también. Ahora no me dedico tanto a editar, la verdad, solo a aquellas personas que son conocidas, pero me gusta acompañarlos para descubrir su potencial y, sobre todo, pulir esa joya que ya poseen. Cuando la han publicado y ven su libro en la mano, ese rostro de satisfacción es impagable.
Zaragoza es una ciudad con un tejido cultural muy vivo ¿Cómo ha influido este entorno en tu manera de crear y de emprender?
Zaragoza es una ciudad preciosa, ni tan pequeña como para que no haya nada, ni tan grande como para perderse. Tengo mucha suerte de vivir aquí y de que haya tantas actividades, desde cursos a exposiciones, teatros, actividades al aire libre, y otras miles de cosas, aunque lo mejor es la gente. Es cierto que a veces es complicado llenar una presentación, la verdad, pero cuando lo haces, se ve la entrega de cada persona que viene. No sé. Quizá somos raros, generosos y parcos, cabezotas y abiertos. El carácter maño.
En tus cursos y mentorías insistes en que escribir es también un acto de estrategia y de oficio. ¿Qué errores cometen con más frecuencia los autores que empiezan?
Por supuesto. Hay una gran diferencia entre los escritores que escriben por afición a los que quieren ser profesionales. Y no me vale decir que es por afición porque no vendes.
El gran error de los escritores que empiezan (y muchas veces los que no), es despreciar la promoción. Para ellos, les preguntaría esto: ¿Quieres dedicarte a tu pasión que es escribir? Bien, si la respuesta es un sí, despégate de la parte poética (y a veces falsa) de lo que es un escritor. Por muy bonito y artístico que sea escribir, tienes que vender tus libros. Aterriza en el mundo real.
¿Hay que publicar en redes? Hazlo.
¿Debes crear una newsletter? Hazlo.
Vídeos, posts, blog, lo que sea. No te estás “vendiendo”, estás haciendo llegar a las lectoras esa novela que con tanto amor has escrito. Y si no lo haces, jamás te leerán.
Además, a los autores que empiezan les diría que al menos consigan una correctora. Idealmente portadista y maquetación, pero si no tienes el presupuesto adecuado, inviértelo en edición y aprende cómo hacer el resto.
Has trabajado tanto con editoriales tradicionales como en autopublicación. ¿Qué aporta cada modelo y qué debería saber un escritor antes de elegir su camino?
Sí, así es. Como te decía antes, el autor debe saber qué quiere para su futuro y cuál es su objetivo.
Si el objetivo es vivir profesionalmente de la escritura, decidir cuándo y cómo publicar un libro, elegir portadas y tomar decisiones, la autopublicación es su camino. Teniendo en cuenta que la mayoría de las tareas deberá hacerlas el escritor o encargarlas, con el coste necesario.
Si el objetivo es publicar para crearte un currículo, quizá llegar a librerías ( y digo bien quizá porque todos los libros que publica una editorial no suelen llegar), tener una proyección presumiblemente mayor que cuando autopublicas, tal vez un adelanto de regalías (que no suele darse alegremente), y que te lleven a firmar a eventos o ferias del libro, la elección es editorial tradicional. Por favor, nunca a editoriales de coedición.
Pero lo ideal es ser una autora híbrida, como es mi caso. Yo trabajo con varias editoriales y autopublico. Y así, una cosa compensa la otra. Es encontrar el equilibrio entre lo que puedes hacer a lo largo del año.
En mi caso suelo crearme un calendario editorial de lo que quiero publicar anualmente incluyendo lo que les doy a las editoriales. Así, puedes planificar los tiempos. Por ejemplo, cuando una novela está reposando, ¿por qué no maquetar o empezar otra?
Tu obra se mueve entre la fantasía romántica, el suspense y la narrativa contemporánea. ¿Qué te atrae de estos géneros y cómo dialogan entre sí en tu escritura?
Desde cría he leído muchísima fantasía. Luego empecé con la romántica, el thriller… y de cada género me atraen sus posibilidades.
De la fantasía, por supuesto, la creación de mundos y también la magia. Me fascina cualquier cosa que huela o se sienta mágico. En concreto, de la brujería. He leído muchos libros sobre el tema y también asistido a cursos. En cuanto a los personajes, ¿a quién no le encantaría tener de mascota un dragón? O quizá… tener poderes mágicos. Es fascinante.
De la romántica lo que más me gustan son los finales felices, la tensión romántica entre los protagonistas y ver cómo van a conseguir estar juntos.
Del thriller me gusta la acción, el movimiento, la sensación de peligro y de que todo puede fallar en cualquier momento. Incluso si hay asesinatos, aunque prefiero que no sean demasiado sangrientos.
Mis novelas tienen siempre un poco de todo, ninguna pertenece a un género en exclusiva. Me suelo mover entre estos tres principalmente, pero también he caminado por viajes en el tiempo (historia) o la comedia (es precioso hacer sonreír a alguien). Son un híbrido de muchos géneros.
Como artista plástica, ¿qué relación estableces entre la imagen y la palabra? ¿Se contaminan, se complementan o se desafían mutuamente?
Quizá por mi formación artística tiendo a ver las escenas en mi cabeza antes de empezar a escribirlas. Observo a los protagonistas moverse por su mundo, interactuar, vivir, amar… Por eso creo que imagen y palabra se complementan, juegan, se unen y no serían nada el uno sin el otro. Al menos, en mi caso.
La tecnología —desde el diseño web hasta la inteligencia artificial— forma parte de tu día a día. ¿Cómo conviven lo digital y lo literario en tu proceso creativo?
Los escritores formamos parte de este mundo, lo que parece una obviedad, pero muchos lo niegan. La tecnología nos ayuda a ser más productivos y también más creativos. Yo no estoy de acuerdo cuando dicen que la IA nos va a freír el cerebro, porque creo que cada uno usa como quiere cualquier tecnología
¿Cómo las uso yo? Te cuento: en tema de marketing y promoción, me sirve muy bien saber diseñar páginas webs, porque cada seudónimo tiene la suya y todavía tengo alguna más que he creado para otros temas. El diseño gráfico es fundamental para hacer publicaciones que gusten a los lectores. Y tener la posibilidad de programar o automatizar ciertas cosas, libera mi tiempo para dedicarme a escribir, por ejemplo.
En cuanto a la inteligencia artificial… es un gran debate. No estoy a favor de que utilicen la propiedad intelectual de nadie. Pero creo que la IA es una herramienta que ha venido para quedarse y todos aquellos que no la usen, irremediablemente se van a quedar atrás.
No solo eso. La mayoría de los autores no suelen vivir de la escritura y tienen un trabajo nutricional. Casi todos los trabajos de ahora requieren estar actualizado en nuevas tecnologías. Si nos negamos a utilizarla estaremos perdiendo ventaja competitiva.
Yo la uso solo para mí, la uso como base de algunas cubiertas, trabajándolas mucho con Photoshop. Sé que esto no gusta a todo el mundo, aunque a la mayoría de las lectoras les da lo mismo. De todas formas, solo tienes que ir a una web de imágenes de stock. La mayoría son de IA. Y sí, también puedes contratar a un ilustrador o diseñador, por supuesto. Creo que las opciones que decida cada escritor son perfectas, siempre que no dañe a nadie. Ante todo, respeto hacia los demás.
Pero no neguemos la realidad. Hay que regularla, pero no se va a ir.

Has acompañado a muchos autores en procesos de revisión y publicación. ¿Qué te aporta la docencia que no te da la escritura en solitario?
Dar clase siempre ha sido vocacional. He pasado unos veinte años de mi vida impartiendo distintos contenidos, desde diseño web, ofimática, marketing y también escritura. Ayudar a los demás es algo que me llena el corazón. Y sí, ayudar a escritores a conseguir sus sueños es lo mejor. Muchas personas llevan un libro en su interior y no lo sacan por desconocimiento o por no saber cómo empezar. Son el tipo de personas a las que disfruto acompañándolos. O disfrutaba, ahora lamentablemente, no tengo tanto tiempo.
En un panorama saturado de contenidos, ¿qué significa hoy “tener voz propia”? ¿Cómo se construye sin caer en la ansiedad de la visibilidad?
Es muy fácil: ser tú misma. Cuando falseas tu personalidad, se nota. Así que la mejor manera de tener voz propia es hablar como tú hablas, ser como tú eres. Antes no grababa vídeos si no estaba maquillada, arreglada. Ahora, me da igual. Si un día tengo que contar algo, lo cuento, esté como esté. (Hasta en pijama).
Muchos escritores se agobian con el tema de la visibilidad y es normal. Yo también lo hacía. Hasta que pensé que publicar en redes sociales no iba a ser mi principal objetivo. Hay que hacerlo, sí. Pero no obsesionarse.
Muchos marketers actuales te prometen que si “sigues su método”, alcanzarás en un mes treinta mil seguidores. Al final, no debe importar tanto el número de seguidores como de lectores. He visto cuentas con cuarenta mil seguidores que tienen cincuenta comentarios en Amazon. Eso no sirve para nada.
Es bueno ser constante y tener la cuenta activa. Otras teorías dicen que no puedes estar anunciando tus libros a todas horas, sino hacer vídeos o post que entretengan. Puede ser. En mi caso, mi cuenta es de una escritora. No suelo hacer reseñas ni pertenezco a grupos donde se usa el “yo te comento, tú me comentas”.
Las redes sociales tienen un punto peligroso que mucha gente no sabe. Si algún día sucede algo con ellas ( y ya sabemos que no serían las primeras en desaparecer), ¿qué pasa con tu gente?
Para evitar esto, la principal tarea del escritor es crear comunidad con correos electrónicos.
Tus lectores destacan la cercanía emocional de tus historias. ¿Qué papel juega la experiencia personal en tu narrativa y dónde marcas los límites?
Supongo que la cercanía de las historias es un reflejo de mi forma de ser. Y desde luego, soy muy emotiva (de las que se emociona por casi todo, desde un anuncio a un libro o mismamente cuando estoy escribiendo. No será la primera vez que mi marido viene preocupado porque estoy llorando o riéndome yo solita mientras escribo).
Creo que no pongo límites a las emociones. Cuando escribo me entrego del todo. ¿Es bueno o malo? No lo sé. Es algo que tendré que averiguar.
¿En qué proyectos estás trabajando ahora y qué te gustaría explorar en tu próxima etapa creativa?
Ahora mismo estoy terminando los libros de este año. Tengo dos líneas principales, una bilogía de cozy witchery, que sale pronto y una serie de libros de rom com de una gran familia, que irán saliendo a lo largo de todo el año.
Por lo que sea, me ha dado por libros amables. Tal vez el año que viene vengan libros más oscuros, sexys o peligrosos. Pero no lo diré… no de momento.
¿Dónde podemos encontrarte, tienes página o redes sociales?
- www.anneaband.com es mi web principal, donde tengo casi todo, sobre todo lo de fantasía.
- www.anneraband.com (con una r en medio) es una web que empecé hace poco y en la que quiero colgar exclusivamente las novelas románticas. Estoy en ello, pero tengo poco tiempo.
- En Instagram estoy como @anneaband_escritora
- Tik tok: https://www.tiktok.com/@anneaband_escritora
- Youtube: https://www.youtube.com/@AnneAband
- Y por supuesto, Facebook: https://www.facebook.com/anneabandescritora
- Desde Instagram, que es la que más utilizo, podéis contactarme cuando queráis.
Muchas gracias por la entrevista!!
