Los alquileres para los jóvenes: un problema sin resolver

José Blas Fernández Sánchez

         La sociedad actual se ha convertido, por parte de muchos propietarios,  en un síntoma visible de  un mercado que no se proyecta, pues la cultura que se vende de no alquilar pisos a jóvenes es como consecuencia de un fenómeno  injusto  que está poniendo en riesgo  el ser o no ser de muchos jóvenes que quieren lanzarse en la vida. 

Actualmente, hay filtros que de forma desproporcionada cierran puertas a inquilinos de 18 a 34 años porque  el riesgo de los propietarios  y también de las agencias  es que asocian juventud con inestabilidad laboral, lo que conlleva una creencia en que existe menos ahorro y más probabilidades de impagos, lo cual hace que se eleven las garantías por parte de los propietarios y se exijan  algunas cotas que son inasumibles por los jóvenes. Tenemos casos  de percibir los alquileres por adelantado, amplias fianzas, avales solidarios, ingresos mínimos equivalentes a tres y cuatro veces la renta y seguros de impago  que hacen  imposible entrar en un piso alquilado y mucho más si los jóvenes poseen contratos de trabajo temporales y  no son reconocidos  como personas que tiene derecho a vivir como el resto de la sociedad.

Todo esto tiene unos efectos sociales que se centran en la emancipación tardía y salida del hogar familiar con retraso  y se mantienen en la vivienda de sus padres mucho más tiempo del previsto  y casi se hacen por sí solos personas vulnerables para vivir independientemente en un piso de alquiler, porque la tasa de emancipación española  empeora un 10,5% en el año 2024, lo que conlleva que esa generación no tiene perspectiva de conseguir esa independencia vital que deben tener los jóvenes y si llegado el caso supone que un alquiler es prácticamente  casi un 90% de tu salario  nadie puede acceder al resto de obligaciones que por ley natural tiene cualquier ciudadano de a pie, todo ello, sin contar que desde el 2015 el precio del alquiler en España ha subido más de un 35%, mientras los salarios de los jóvenes, en ese mismo periodo han crecido alrededor de un 10%, lo que hace que la brecha se ha ido abriendo año tras año y ahora es tan grueso el problema  que   ya no se trata de un esfuerzo personal, sino que matemáticamente es imposible.

A este problema que  se le conoce por los perjuicios que conlleva se le aumenta la gran tasa de personas “okupas” que no salen de esos pisos alquilados, mientras que el Gobierno en lugar de construir viviendas, se dedica a considerar vulnerables a dichas personas y mete a los propietarios en un callejón sin salida porque tampoco cobran, lo que hace imposible que la vivienda sea, con respecto al alquiler, un mercado que deje beneficios  y sólo se reduce a una precariedad tal que cada vez prefieren los propietarios tener los pisos cerrados, bien blindados, pero nunca alquilados  por los problemas que eso conlleva. Es cierto que negarse a alquilar  por ser joven no sólo es una respuesta ineficiente, sino que convierte a la sociedad en una barrera que erosiona derechos, retrasa la emancipación y perpetua la precariedad residencial, lo que se llega a tener tantos fallos de política habitacional que se cae en la pobreza y al final, tienen los servicios sociales de los ayuntamientos que afrontar gastos  que de existir viviendas esto no ocurriría, porque aunque en España no se está obligado a alquilar un piso por parte de un propietario, vemos que tantas trabas a estos les hace  tenerlos en cierre y no habitados.

El  problema está claro, el Gobierno no construye viviendas de protección oficial (VPO) ni pisos asequibles para alquiler a través del Plan Estatal de Viviendas. Lleva prometiendo años planes para construir viviendas asequibles, pero los programas que se realizan terminan diciéndonos que España debe afrontar de manera urgente  en su mapa geográfico más de 7 millones de viviendas, pero de eso ni llega nada y el problema se lo endosa a los propietarios de pisos lo cual demuestra que España no tiene perspectiva alguna más que de las viviendas  de renta libre, pero el que accede a ellas y busca  en el mercado  algo para emanciparse y crear  una familia, todos son trabas y hemos llegado a cotas que son ya muy preocupantes y sin perspectivas de futuro.

Termino  requiriendo al Gobierno y CCAA para que inviertan en viviendas y faciliten   el mercado  para los jóvenes, porque la España vaciada está siendo un ejemplo de cómo van a volver a esos pueblos vacíos  y abandonados muchas personas que por no poder vivir  ni pagar una vivienda  abandonaran las grandes ciudades con lo que eso conlleva para reiniciarse en los años 40.

Fdo.: José Blas Fernández Sánchez.

2 Respuestas a “Los alquileres para los jóvenes: un problema sin resolver”

  1. No puede el gobierno echar la culpa a los propietarios de pisos y menos hacer que se peleen con los que buscan alquiler, hay que construir viviendas y hacer viviendas de bajo coste para que amparadas por el gobierno y la Comunidad Autónoma existan para gente joven y vulnerables. Hacer que prorrogan los contratos y que encima no paguen, es una locura, pues quien tiene un piso y lo dedica al alquiler se tiene que hacer de muchas garantías para estar tranquilo, ya que alquilar es otra forma de vida. Al final Franco hizo viviendas para todos y ahí están todavía, pero claro aquí lo único que vale es la corrupción y las mordidas, Que haga viviendas el gobierno y la Junta y veremos cómo esto no es lo que es y los jóvenes estarán con proyección de vida y no viviendo con sus padres hasta los 46 años.

  2. Sánchez construye viviendas para gente vulnerable y no te dediques a mordidas y corrupción. Al final van a tener que recordar a Franco que hizo millones en España y están ahí habitadas todavía.

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