Los juzgados de lo social y lo mercantil, ante el tsunami que les viene

No cabe duda de que el COVID-19 está dejando gravísimas secuelas para quienes lo sufren y más aún para aquellos que han perdido la vida, por lo que independientemente del mundo sanitario, las consecuencias que va a dejar a largo plazo son imprevisibles y ya se atisba lo que se nos viene encima, no solo para los que están trabajando, sino para todos aquellos que en fecha muy próxima ya están “en cuarentena” para perder el puesto de trabajo y el sustento mínimo para sus familias.

Los profesionales del Derecho hemos pedido y advertido que hay que afrontar esta avalancha de pleitos que revolotean en las jurisdicciones social, mercantil y contenciosa-administrativa, pues los señalamientos de juicios por despido están subiendo el termómetro en el calendario de señalamientos y no es justo que tengan que verse para dentro de cuatro años procesos que ya de por sí hoy están moribundos y que el final de ellos va a terminar en algo que no sabemos las consecuencias que puedan producir.

Días recientes, el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, ha confiado en que en el mes de Enero próximo se puedan impulsar planes de refuerzo importantes para estas jurisdicciones, pero los que conocemos bien el mundo judicial también sabemos que del “dicho al hecho hay un gran trecho” y lo que se pueda poder implantar en Enero, ni se sabe cómo va a sustentarse, ni cómo van a estar las oficinas judiciales preparadas para ampliar ese número importante de jueces, para que con su presencia puedan reducir las agendas y tapar tantos huecos como en estos momentos tenemos presente.

El COVID no puede ser motivo para parar de nuevo la vida judicial, porque son esenciales y primordiales las actuaciones que deben resolverse, por lo que la actividad judicial no puede permitirse el lujo de parar ni un minuto y deben ser asimiladas a la actividad sanitaria, donde si bien en unas se juegan las vidas y no descansan, en la judicial, no solamente se atenta contra las vidas, sino contra miles de puestos de trabajo que están cayendo por este tsunami del coronavirus.

Hay que buscar soluciones ya, hay que trabajar mañana y tarde y reforzar los Juzgados con especialistas, porque si esos juzgados unipersonales van a ser rellenados con personas que desconocen la jurisdicción en la que están, nos vemos abocados a una mayor pérdida de tiempo y a un tsunami como efecto multiplicador de los Tribunales Superiores de Justicia, porque han sido muchos años los que se vienen pidiendo en determinadas jurisdicciones jueces especialistas y no “comodines” de la Justicia o sustitutos que no han visto ni por el forro la jurisdicción a la que acuden para tapar el hueco, pues si esta aglomeración ya previsible no tiene soluciones por quien tiene que llevarlo a cabo y sólo se van a limitar a introducir más laberinto en las oficinas judiciales, estamos perdiendo el tiempo.

La situación provocada por la pandemia está trayendo una vinculación a una profunda crisis económica y social sin precedentes, por lo que si queremos tener resoluciones judiciales rápidas y congruentes donde inclusive los recursos disminuyan para que estas puedan ser ejecutadas, hay que contar con auténticos jueces y magistrados, no sólo con experiencia, sino con conocimientos sobre las materias tan variopintas y diversas que tienen estas tres jurisdicciones de lo social, mercantil y contencioso-administrativa, pues ahí es donde está el talón de Aquiles de que esos señalamientos tardíos puedan ser acortados por una menor entrada de papel en los Juzgados, pero lo que ya hoy tenemos y lo que se nos avecina sólo se arregla con experiencia, trabajo, profesionalidad y conocimientos. Es más, creo que aquellos jueces que estén a la puerta de la jubilación y puedan ofrecérseles el continuar dictando resoluciones, son los más idóneos para este momento, pero pagándoles la jubilación y el sueldo de su trabajo (jubilación activa), como existe para otros regímenes de la Seguridad Social, pues convencido estoy que donde un juez de lo Social, con larga experiencia en su carrera y tras muchos años de reflexiones y dictando sentencias en infinidad de asuntos, es en potencia el que verdaderamente tiene el conocimiento de lo que trata, pero considero que aumentar la plantilla como he oído decir a algún miembro de los Tribunales Superiores de Justicia, sin experiencia de quienes van a ocupar plazas, es todavía mayor retraso del que actualmente tenemos. Aquí, como dice ese refrán español, podríamos concluir que “contra más gatos más ratones”, lo que en definitiva supone que no solamente se busquen especialistas y juristas de prestigio para estos puestos, sino que se haga un seguimiento permanente de todos los juzgados que por razón de los señalamientos ya están colapsados hasta el año 2023. Y no olvidemos la creación urgente de Juzgados para llevar a cabo las ejecuciones de sentencias en exclusiva.

Fdo.: José Blas Fernández Sánchez.

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2 Respuestas a “Los juzgados de lo social y lo mercantil, ante el tsunami que les viene”

  1. El tema de los Juzgados es de “ juzgado de guardia” la verdad que por mucho que se diga, no hacen caso. Por eso como dice este columnista, la que se avecina es muy dura y seguiremos igual

  2. La situación de los juzgados de lo social es insostenible, ahora con la pandemia los funcionarios te piden cita previa y todo para distanciar el trabajo que tienen, pero ellos luego los ves todos juntos en la cafetería desayunando.

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