Entrevista al director de cine y escritor José Manuel Serrano Cueto

Siempre me defino como un chico de barrio. Y así me siento. Crecí en un barrio muy marginal en los 80 y 90, Guillén Moreno, y no me olvido de mis orígenes.

Estudié Dirección de Escena y Dramaturgia en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga, aunque sigo formándome a día de hoy. No entiendo que se pueda evolucionar como profesional sin seguir aprendiendo de los demás. Así que siempre que puedo me apunto a cursos de cine, teatro… De hecho, acabo de terminar un curso de guion que me ha llevado seis meses.

Es un homenaje a los actores de reparto olvidados, especialmente a los que trabajaron en las producciones y coproducciones de género en los 60 y 70. Siempre me ha interesado indagar en la memoria cultural.

Bueno, lo de ser académico no tiene que ver con el teatro. Más bien por mi faceta como cineasta. A día de hoy solo pertenezco a la Academia de Cine nacional. Me he salido de otras academias y asociaciones porque no he terminando de ver que yo encaje en ellas. Al menos en la Academia de Cine, que tiene sede en Madrid, me siento algo mejor porque puedo ser más partícipe y, al ser tan grande, se le ven menos las costuras. Respecto a la obra de teatro que dices, fue un encargo de la actriz Josele Román, que estaba recopilando piezas cortas para un montaje llamado ¡Qué bello es morir! Mi pieza tenía algo que ver con la novela La vida muerta que acabo de publicar, porque trataba de una mujer que se muere y está en una especie de limbo donde hay burocracia y todas esas cosas que ella detestaba en vida. Es una comedia. El montaje se estrenó en el Teatro Bellas Artes de Madrid y luego giró por toda España. Lo protagonizaban Josele Román, Beatriz Rico y Fran Antón.

Muy contento, la verdad. Me vino en un momento en el que yo acababa de abrir un negocio, el museo del Cádiz oculto, y me pareció que todo lo que me llegara entonces me serviría para impulsar mi propuesta. ¡Quién iba a saber que pocos meses después llegaría la pandemia! Fue bonito porque me han nominado siempre ha muchas cosas, ¡y nunca he ganado nada!

Fue muchísimo más que el San Valentín de El día de los enamorados y Vuelve San Valentín, las dos películas por las que se le recuerda. Empezó en el cine francés como papeles muy destacados para grandes directores del cine europeo. Hizo películas extraordinarias, algunas en España con el director Julio Coll, pero mereció mejor suerte. Por cierto, el 28 de agosto, a las 19:00, proyectamos la película en los cines de El Corte Inglés aquí en Cádiz. Las entradas ya están a la venta.

Ufff, ¡hace tela! Desde que aprendí a escribir casi… De hecho, comencé a publicar en revistas literarias siendo muy muy muy joven, algo de lo que me avergüenzo enormemente.

Hay muchos, pero te diré tres: “La lluvia amarilla”, de Julio Llamazares, “El mago de Oz”, de L. Frank Baum, y “Luces de bohemia”, de Valle-Inclán. Curiosamente ninguno de ellos es de terror, que es uno de mis géneros preferidos.

Bueno, yo no sé si escribo bien… Es muy difícil escribir bien. Lo que sí puedo decir, y conseguir esto es complicado, es que he vivido de escribir. Y muy bien. Durante muchos años fui autónomo y vivía de escribir reportajes, artículos, etc, en revistas, y luego compaginé esto con un puesto estable (hasta que dejó de serlo) como redactor publicitario. O sea, me pagaban para que escribiera. Eso hoy ya es tan difícil… Por otra parte, no soy de dar consejos. Eso sí, siempre he creído que, para escribir mejor, y para dirigir mejor, lo que hay es que leer mucho y ver mucho cine. Eso y ponerse a ello.

Desde muy pequeño me gustó el cine y la literatura de terror y fantástico, así que todo lo relacionado con los misterios se acercaba mucho a mis preferencias. Más que interesarme por los sucesos paranormales, mi acercamiento a ese mundo fue por las historias tan maravillosas que iba conociendo.

Pues también tiene que ver con fantasmas. Es una comedia de aventuras, creo que entrañable, protagonizada por muertos de un cementerio rural. Comienza con el entierro del maestro del pueblo, que asiste atónito a todo lo que sucede a su alrededor.

Soy muy escéptico. Lo digo en los Cádiz oculto y en todas las charlas. Nunca he vivido nada paranormal, ni de cerca, aún habiéndome metido solo en casas supuestamente encantadas. Sin entrar a valorar su veracidad, quizás uno de los fenómenos que más me impresionan son aquellos que tienen que ver con niños que narran vidas pasadas. Hace años oí que un niño que acababa de empezar a hablar iba describiendo a sus padres las estancias de un castillo que habían visitado por primera vez. Años más tarde volvieron al visitarlo y el niño, ya muchacho, no se acordaba siquiera de la primera visita, algo que suele ser muy común. Los niños van perdiendo sus capacidades a medida que crecen.

Tengo varios, alguno importante, pero te puedo decir lo más reciente: acabar la posproducción de un corto que he rodado en Cádiz, El que recibe el cachiporrazo, acabar el Cádiz oculto 4 y ponerme con todas mis fuerzas a que la coordinación de eventos en la Galería Sara Caso de Madrid, que comienzo en septiembre, vaya bien para poder continuar.

Estoy en todas: Facebook, X e Instagram. Y también podéis seguirme en mi canal de Youtube, ViajoSanchoViajo, que tengo por puro hobby y en el que muestro pueblos de toda España, algunos abandonados. Muchas gracias por la entrevista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *