
Al describir a la ciudad española de Ceuta, la cual está situada en el Norte de África no podemos olvidar que está muy cercana a Andalucía y de manera especial a Cádiz. Todo por los profundos lazos históricos, culturales y religiosos que comparte con nosotros y que, aunque nos separe el estrecho de Gibraltar, la Ciudad Autónoma Ceutí es una tierra española con pleno derecho dentro de la nación y no digamos las raíces que en especial en Andalucia y la provincia de Cádiz tienen presente a esa Ciudad Autónoma. Estos días estamos viendo imágenes dantescas, donde nuestros hermanos ceutíes están siendo invadidos en su propia tierra, porque sin pudor y con situaciones premeditadas de mafias y de gente alentadora del daño quieren coaccionarnos a los españoles haciendo prisioneros a nuestros hermanos de Ceuta.
Ceuta vive una situación crítica, alarmante, donde jóvenes en su mayoría y niños por una interpretación del Tribunal Supremo donde al parecer nadando pueden penetrar en la ciudad, por cierto una interpretación poco afortunada donde al parecer han olvidado que los ceutíes son tan españoles como los de Madrid, han propiciado la situación que no tiene parangón y que está creciendo por día de una manera desorbitada. Estamos ante un gravísimo problema de seguridad nacional por esta avalancha que no tiene precedentes y hace necesario que se envíen fuerzas de seguridad para no mantener una situación insostenible como es la que está ocurriendo, porque con aproximadamente 200 Guardias Civiles y un número que se puede contar con los dedos de las manos de otros vigilantes en la costa, se hace insostenible e imposible contener lo que estamos viviendo.
A esta altura, donde nuestros hermanos de Ceuta se sienten asustados e invadidos y no quieren salir de sus casas por miedo, están correteando las calles más de 60.000 inmigrantes sin saber a dónde acudir, solo por el mero hecho de invadir, corretear y traer graves consecuencias tanto de salud como de seguridad para la población Ceutí, dejando ya 34 muertos en esta irregular entrada masiva. Hay que declarar la emergencia urgente de la situación y cerrar las fronteras porque aunque no nos guste también afecta a Europa y con miles de menores que vienen con hambre, sin medio de vida y queriendo buscar un porvenir porque en la dictadura de Marruecos no lo encuentran, creo que de la forma que se ha hecho y se está haciendo no tiene ningún sentido el permitir lo que está ocurriendo, máxime cuando Marruecos se cruza de brazos, nos amenaza permanentemente y nuestro Gobierno sólo entabla conversaciones telefónicas diplomáticas para aparentar negociaciones que son mentiras y engaños y para colmo la Primera Ministra Danesa, Mette Frederiksen, ha pedido que se estudie excluir a España por esta llegada masiva de migrantes de Marruecos del Tratado de Schengen, lo que viene a reforzar la pasividad de un Gobierno que permanentemente abandona sus obligaciones.
Los que vivimos cerca de Ceuta y tenemos lazos profesionales con la ciudad autónoma, donde muchos estamos unidos permanentemente por cualquiera de los medios existentes, tenemos que levantar el ánimo de aquellos hermanos y amigos, pues no puede un ciudadano ceutí sentirse inseguro en sus calles y ser un auténtico desconocido en su propia ciudad, con una sensación de plena inseguridad que está igual o peor que en el año 2021.
La presión que en estos momentos atraviesa Ceuta es una fuerte presión migratoria y ha ocasionado una tensión política donde no pueden abordarlo ni los servicios locales de acogida de la ciudad, por ello, la propia Asamblea de la Ciudad ha pedido por unanimidad el cierre de las fronteras y el despliegue del ejército, pues es una medida urgente para evitar lo que está ocurriendo. Es más, se dice que es urgente e inaplazable porque nuestro ordenamiento jurídico tiene previsto normativa sobre seguridad nacional y la entrada de más de 60000 personas que es casi más de la mitad de la población de Ceuta, hace que las fuerzas de la ciudad pidan un refuerzo de los Cuerpos de Seguridad del Estado y se despliegue el ejército para garantizar la inviolabilidad de las fronteras y la seguridad ciudadana. No puede el Gobierno, como ha hecho el Ministro Marlasca, rechazar la declaración de emergencia nacional que se había pedido debido a que la normativa vigente de protección civil no contempla los flujos migratorios como supuesto de aplicación del mecanismo y más cuando la pasividad de las autoridades marroquíes permiten que a nado se acceda a territorio español sin que exista una actuación eficaz para impedir estas medidas.
Marruecos permanece impasible, pero los españoles tenemos que dar la cara y defender a nuestros compatriotas y alzar la voz para cortar con medidas pacíficas y sin violencia este flujo, porque de lo contrario nuestra querida ciudad española de Ceuta va a sufrir tanto que en estos momentos la vida de ella y sus ciudadanos está en peligro. Sólo un llamamiento: Hermanos Ceutíes no estáis solos, aquí está España.
Fdo.: José Blas Fernández Sánchez.

Todo esta invasión de Marruecos, estaba orquestada, pero si tenemos un gobierno como el de Sánchez, el cual nos tiene vendidos y así estamos. Una vergüenza para el mundo.