
Todos sabemos que la soberanía popular está delegada tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. Allí las mayorías acuerdan, derogan, recomiendan, ratifican; un largo etcétera que nuestra sociedad lo recibe por mandato de ambas Cámaras, pero las mayorías de éstas son las que determinan o eliminan proyectos y propuestas del gobierno como ha sido recientemente el caso de los dos Decretos Leyes sobre la vivienda. El Gobierno, por boca del Presidente, que es quien tiene la facultad de disolver las Cámaras, como así lo están actualmente, en base al art. 78 de la Constitución crean una Diputación Permanente, tanto en el Congreso como en el Senado, Diputación formada por los Presidentes de las Cámaras respectivas y tendrán como funciones la prevista en el art. 73 de la Constitución, la de asumir las facultades que correspondan a las Cámaras de acuerdo con los artículos 86 y 116 de la Carta Magna, en caso de que éstas hubiera sido disueltas o hubiere expirado su mandato. Todo ello, para resolver los temas de urgencias y que no exista un vacío de poder.
La Diputación Permanente no puede olvidar que los 350 Diputados que forman el Congreso, los cuales en su mayoría rechazaron los reales decretos-leyes de las viviendas, ahora con una minoría quieran aprobar por su cuenta y en minoría lo que el Congreso echó abajo, algo que no está en sus funciones, pues éstas son limitadas y mucho menos para aprobar lo que la Cámara legislativa en su pleno apogeo y activa ha derogado o ha rechazado, lo que demuestra la inseguridad jurídica que tenemos en España y cómo esta Diputación Permanente sin tener proporcionalmente los representantes de los distintos partidos políticos aprovecha a los que le juegan al Presidente del Gobierno y a la Presidenta de la Cámara para que este chanchullo salga adelante, el cual Congreso tumbó. Esto no tiene precedentes porque pese a que el Gobierno ha tenido minoría para legislar, no ha sido capaz con la coalición progresista de sacar durante 3 años unos presupuestos. Es decir, no sabemos las cuentas que tenemos ni cuánto debemos, lo que pone de manifiesto que toda la agitación callejera que han creado y que van a crear hasta las elecciones, es sólo para buscar el poder por el poder a costa de lo que sea para convertirnos a todos los ciudadanos dependientes de lo público, olvidándose que estamos en Europa y asemejándonos a Venezuela. También se le podía haber ocurrido aprobar los presupuestos en la Diputación Permanente, según la teoría de Sánchez y su gobierno, pero claro esto es tan alarmante el hacerlo y de tan baja catadura moral que ahí ni se atreven y más cuando vamos a saber las trampas y chanchullos que han hecho.
Lo ocurrido con los dos decretos de viviendas que aún está por ver la aprobación de uno de ellos, es verdaderamente vergonzoso porque estamos acudiendo al cierre de los alquileres donde es tal la inseguridad de los propietarios de viviendas que prefieren no alquilar a verse involucrados en una farragosa contienda jurídica para poder tener renta en una propiedad que la han ganado a pulso o heredada de sus padres, porque hablar de los fondos buitres no es más que querer engañar a la población y sobre todo hacerles ver que el que tiene una vivienda es un explotador o quiere mantener a costa del necesitado una vivienda para su lucro, cuando desconocen que muchos propietarios tienen menos ingresos por una pensión o el salario que el inquilino. Esto no va bien. El desprestigio de la clase política ha llegado a cotas inalcanzables donde vemos, inclusive, cómo hasta las cloacas del PSOE han querido eliminar a una Jueza por el mero hecho de impartir justicia en unos hechos delictivos del hermano de Sánchez. Esto no tiene fin, porque las maniobras que llevan a cabo y que están haciendo a diario son tan preocupantes que desconocemos el alcance de las tramas y cloacas que existen. Ahora, con la muerte de MariCarmen ya hasta hablan de asesinato, pero, de forma tendenciosa, quieren culpar a la oposición y no digamos los sindicatos que se han tirado a la bartola ocho años sin hacer nada y ahora como dice la Sra. Montero quieren una huelga general para ir contra la oposición. Esto, tal como va, es altamente preocupante, por eso esperemos que la sensatez, la cordura y las urnas pongan a cada uno en su sitio para que una vez restablecido el Estado de Derecho podamos enderezar a España y que afloren verdaderos políticos que lleven por delante el código ético y la honradez, pero visto lo visto, somos el hazmereír del mundo y jugar como lo han hecho con las propias Cámaras legislativas con facultades que no tiene la Diputación Permanente es reconocer que estamos en manos de auténticos chorizos y que no olvidemos que España se encuentra con 12,6 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, muy por encima de Europa, por lo que sin saber el número de fijos discontinuos que cobran el paro, las pensiones que están desbordadas en su coste y las nóminas de tanto funcionario público, hay que tener mucho valor para afrontar, tras las elecciones, las grandes sorpresas que nos encontraremos.
Fdo.: José Blas Fernández Sánchez.

Creo que se puede decir más alto pero no más claro. España es Venezuela con una capa de barniz y esto no podemos consentirlo lo que espero que en la urnas del próximo 29 de noviembre se vuelvan las tornas a la normalidad. España necesita de políticos como los había antes, gente que vayan a aportar no a llevarse y que como antes posean una experiencia profesional y vuelvan a su origen con la cabeza alta y con honor, pero meterse en política para tener un sueldo y cobrar una pensión cuando se cansen, es un sucedáneo de la política que solo conlleva a lo que hoy tenemos.
Un buen «repaso», si señor.
Desgraciadamente la situación en nuestro país a llegado a un límite de declive nacional e internacional tremendo.
Está panda de delincuentes que demostrado queda que más que un partido es una MAFIA nos lo ha convertido en una auténtica REPUBLICA BANANERA.
Solo los queda confiar en que seamos responsables y capaces en las próximas elecciones de EXPULSARLOS.