
El otoño comienza con asesinatos, secretos familiares, venganzas y lugares que quizá deberían haber permanecido abandonados. Repasamos seis de las novedades de género negro que están llegando estos días a las librerías.
Septiembre es uno de esos meses importantes para las librerías. Después del verano comienza una nueva temporada editorial y las mesas de novedades vuelven a llenarse de títulos destinados a captar la atención de los lectores.
Entre las propuestas que Penguin Random House está destacando estos días encontramos seis novelas que permiten recorrer algunos de los caminos que está tomando actualmente el thriller: desde el suspense psicológico hasta la novela negra clásica, pasando por el euskal noir, el misterio médico o las historias de secretos domésticos.
Estas son seis novedades que merece la pena tener en el radar.
1. Fuegos artificiales, de Paul Pen
Paul Pen regresa con una historia que comienza con dos adolescentes intentando escapar del internado en el que están atrapados.
Uve lleva años sufriendo el desprecio de sus compañeros. Jota, el alumno nuevo, tiene una personalidad carismática pero también oscura. Lo que inicialmente parece una huida hacia la libertad terminará convirtiéndose en una sucesión de acontecimientos cada vez más inquietantes.
Hay algo muy reconocible en el universo de Paul Pen: la tensión nace muchas veces de relaciones personales que empiezan pareciendo normales y terminan revelando algo mucho más oscuro.
En Fuegos artificiales, además, el concepto de huida adquiere un significado que va más allá del propio internado. La novela juega con la amistad, la manipulación, la violencia y la pérdida de la inocencia.
Publicado por Plaza & Janés, el libro llegó a las librerías el 17 de septiembre.
2. La inquilina, de Freida McFadden
Si hay un nombre asociado actualmente al thriller comercial y al suspense de lectura compulsiva, ese es el de Freida McFadden.
En La inquilina, Blake Porter parece haberlo perdido todo. Ha sido despedido de su trabajo y tiene dificultades para afrontar la hipoteca de la casa que comparte con su prometida.
Entonces aparece Whitney, una mujer que busca una habitación para alquilar.
La situación parece perfecta. Hasta que empiezan a suceder cosas extrañas.
Los vecinos cambian su comportamiento, aparece un olor desagradable que no desaparece y comienzan los ruidos nocturnos. Poco a poco, Blake empieza a sospechar que hay algo detrás de su nueva inquilina.
La propuesta de McFadden vuelve a apoyarse en uno de los mecanismos más eficaces del thriller contemporáneo: convertir un espacio cotidiano en un lugar amenazante.
La casa deja de ser refugio y se convierte en escenario del peligro.
3. Asesinato en el monte Fuji, de Shizuko Natsuki
Esta es probablemente una de las propuestas más singulares de la selección.
No estamos ante una novela recién escrita: Asesinato en el monte Fuji fue publicada originalmente en Japón en 1982 y llega ahora por primera vez al español. Su autora, Shizuko Natsuki, fue una de las grandes figuras de la novela de misterio japonesa y publicó más de ochenta novelas y colecciones de relatos.
La protagonista, Ichijo Harumi, es una joven que sueña con ser dramaturga y trabaja dando clases particulares a Mako, una joven perteneciente a una poderosa familia de la industria farmacéutica.
Invitada a pasar con ellos las fiestas de Año Nuevo, Harumi se encuentra con una situación inesperada: Mako asegura haber matado al patriarca de la familia.
A partir de ahí comienza el misterio.
La editorial presenta la novela como una propuesta especialmente atractiva para quienes disfrutan de la ficción criminal japonesa y de la tradición de Agatha Christie.
Y aquí hay algo especialmente interesante desde el punto de vista editorial: rescatar una novela de misterio de 1982 y presentarla a una nueva generación de lectores demuestra que el género negro también puede funcionar a través de la recuperación de autores y obras de otras tradiciones literarias.
4. Nuestra señora del abismo, de Xus González
Xus González aporta una propuesta completamente diferente.
El autor, que trabaja además como agente de investigación avanzada en la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, sitúa su nueva novela en el Pirineo catalán.
En el valle de Miranda, las montañas esconden un secreto que nadie se había atrevido a investigar.
La editorial define la novela como un thriller literario de gran escala, marcado por la tensión, los secretos y las sospechas, y con una ambientación especialmente opresiva.
Aquí vuelve a aparecer uno de los elementos que más me interesan de la novela negra contemporánea: el escenario no es simplemente el lugar donde sucede la historia.
Las montañas, los pueblos, los espacios aislados y las comunidades pequeñas pueden convertirse en elementos fundamentales para generar tensión.
Y quizá sea precisamente esa combinación entre territorio y crimen la que hace que cada vez hablemos más de diferentes «noirs» vinculados a determinadas geografías.
5. El pacto de las sombras, de Laura Azcona
Laura Azcona recupera en esta novela a la inspectora Julia Arrondo, protagonista de una serie que llega ya a su tercera entrega.
La historia comienza cuando cuatro jóvenes que practican urbex —exploración de edificios abandonados— descubren un cadáver en un antiguo internado de élite en Álava.
Pero aquello que parece un hallazgo casual no será el único crimen.
Tres meses después aparecen nuevas víctimas y la investigación conduce al equipo de Julia Arrondo hacia algunos de los lugares más inquietantes de Navarra.
La novela pertenece además a esa corriente que se ha dado en llamar euskal noir, utilizando el territorio vasco-navarro como elemento fundamental de la historia.
Y el punto de partida resulta especialmente cinematográfico: edificios abandonados, exploradores nocturnos, cadáveres, mansiones olvidadas y secretos enterrados.
6. El quinto corazón, de Oriol Canals
La sexta propuesta lleva el crimen directamente al terreno de la medicina.
El protagonista es Jesús María Barceló, un prestigioso cardiólogo que cumple cincuenta años y recibe una noticia devastadora: necesita un trasplante de corazón.
Pero ese mismo día recibe un regalo todavía más inquietante.
Una caja contiene tres corazones humanos y dos espacios vacíos.
El macabro envío desencadena una investigación en la que participan los Mossos d’Esquadra y la periodista Gabriela Palau. La trama conduce hacia una historia de corrupción médica, venganzas, secretos e intereses ocultos.
Es un planteamiento muy propio del thriller: coger un elemento cotidiano —en este caso, un trasplante y el funcionamiento del sistema sanitario— y llevarlo hasta sus consecuencias más oscuras.
Seis novelas, seis formas de entender el thriller
Lo más interesante de esta selección no es determinar cuál es mejor que otra, sino comprobar hasta dónde se ha expandido el territorio de la novela negra.
Un internado.
Una casa.
Una familia japonesa.
Las montañas del Pirineo.
Un edificio abandonado.
Un hospital.
Seis escenarios muy diferentes para construir suspense.
También encontramos seis mecanismos narrativos distintos: la huida, la sospecha doméstica, el misterio clásico, el secreto territorial, la investigación policial y la conspiración médica.
Y eso explica en parte por qué el thriller continúa siendo uno de los territorios más fértiles de la narrativa contemporánea.
Porque quizá el secreto de la novela negra no esté únicamente en descubrir quién mató a quién.
