Política de Metaverso

Se acercan elecciones en Andalucía y si miramos con perspectiva esta campaña electoral, pareciera que los políticos, nuestros queridos políticos, navegan en una suerte de mar del metaverso electoral.

Dependiendo de a quien le consulte uno, el metaverso pudiera ser una especie de prolongación de internet, de manera virtual, en el que estamos construyendo una economía alternativa, con bitcoins y teletrabajo. Un Matrix en todo su esplendor. Y poco a poco, se está creando en este ciberespacio interconectado lo que muchos aventajados vienen a definir el nuevo horizonte tecnológico.

Lo que no sabíamos es que nuestros queridos políticos vendrían a sentar las bases de un metaverso electoral de una manera tan precipitada, aunque bien es sabido que, a la hora de apropiarse de consignas, modas, slogans e ideas, los queridos asesores son los primeros, llegándose a parecer a los dichosos algoritmos que dominan la criba informativa de internet.

En el metaverso electoral no existe el problema del combustible, que podría ser perfectamente trasladado al conjunto de los andaluces, ya que también es sabido que hace años ya que dejamos de montar en burro. Y que el abanico, por muy bonito que les parezca a la hora de hacer campaña, también fue sustituido por el aire acondicionado por nuestras tierras lorquianas. En el metaverso comemos bits, y coins, no se habla de la subida de la cesta de la compra, ni de salarios, ni de trabajo.

El metaverso electoral está compuesto por un montón de ideas aparentemente atractivas, folclóricas y muy de salir al paso, como aquellos exámenes finales de Bachillerato, cuando todavía se exigía cierto dominio de la filosofía, y muchos tenían que repetir la parte del discurso socrático.

Si Andalucía ha supuesto un retiro electoral que ha durado cuarenta años, Ahora, con el discurso del metaverso, no tendremos posibilidad de salir de este Matrix de mamarracho en el que nos han metido entre todos los partidos.

FDO: Daniel Lanza Barba

6 Respuestas a “Política de Metaverso”

  1. No puedo estar más de acuerdo: los políticos intentan que vivamos en un mundo completamente artificial débilmente sostenido por la falacia de su hipocresía, creyéndose capaces incluso de dictar la moral y el pensamiento válido. Un matrix de mamarrachos, tal cual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *